En general, hay un montón de cosas que me dan pena ajena. No digo vergüenza por que me refiero a cosas que hace la demás gente y por lo tanto no me afectan directamente a mi. Pero ultimamente me he dado cuenta de algo muy específico que, a mi parecer, tiene tintes patéticos.
¡¿A quién se le ocurre criar a una niña convenciendola desde antes de que sepa hablar, que es una PRINCESA?!
Es bien típico que las morritas pues se crean coquetas y todo eso no está mal pero al afirmarles todo el tiempo que son unas princesas las hacen creerse soñadas y finalmente, se vuelven las viejas mas mamonas por que piensan que lo merecen todo. O tal vez no me tengo que ir tan lejos, a los pinches 6 años ya son insoportables.
Por eso, escribo esto como un self-reminder: si tienes una hija, jamás le dirás que es una princesa.
¿Como va a ser eso? Así de pelada, si yo tengo una hija, va a ser la mejor mujer del mundo: cariñosa, simpática, chistosa, leal, fiel, espontánea y sobre todo: va a saber que si quiere algo, se lo tiene que ganar y no se lo dará un principe azul puñetas.
Por eso lectores digan NO a las princesas por que por eso las viejas de ahora son unas pinches interesadas.
P.D.: Lo mismo aplica con los príncipes por eso el mundo está infestado de putos tampoco críen principes.
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